jueves, 4 de marzo de 2010

Dejar d fumar.V =)

5. Paso 4. Conociendo al enemigo

El paso siguiente consiste en descubrir y caracterizar, es decir, conocer a fondo, cuál es el mecanismo que utiliza la adicción para mantenernos sojuzgados. Este conocimiento se adquiere de la auto observación.

Se trata de mirarnos hacia adentro y observar cómo opera la dependencia.

La dependencia de la nicotina opera de manera insidiosa; es decir, se vale de asechanzas y de mentiras para mantenernos impulsados hacia el consumo de cantidades cada vez mayores de humo de tabaco. Con esto, no vamos a alcanzar, por supuesto, el estado de bienestar sugerido por la droga, sino mayores malestares en nuestro organismo. Pero así es como opera.

Dicho mecanismo se puede analizar todavía de manera más pormenorizada:

Para nosotros, los fumadores, todo acontecimiento exterior o todo movimiento de ánimo, es una excusa suficiente para encender otro cigarrillo. Lo grave, sin embargo, es que no sólo es suficiente, sino también apremiante. No podemos postergar la pasibilidad de una satisfacción proveniente de una bocanada de humo. Tiene que ser ya. Ahora, en este momento.

Si ganó nuestro equipo favorito, hay que celebrarlo con un cigarrillo; si perdió, hay que celebrarlo del mismo modo.

Si estamos contentos, eso merece un cigarrillo. Si estamos tristes, también.

Si nos hemos enojado por alguna situación, tenemos que encender un cigarrillo para recuperar la calma y si estamos pasando por un momento de gran tranquilidad, eso tenemos que celebrarlo con un cigarrillo.

En conclusión, el fumar se ha convertido en un pretexto para todo. Ese es el poder de esta droga: la capacidad de convertirse en pretexto, hasta el punto en que convierte al fumar en un supuesto requisito para poder vivir.

Pero, afortunadamente, en el centro de su poderío se encuentra su peor debilidad y es a ella a la que debemos atacar para terminar de una vez y para siempre con la dependencia.

¿Cómo se logra eso? De eso trata el capítulo siguiente¡.


No hay comentarios: